
Foto: El siglo de Durango
Tras 15 años de registrar una tendencia a la baja, el embarazo de adolescentes en México ha vuelto a repuntar.
Varios factores. Para Carlos Campos, especialista de Mexfam, el incremento en el embarazo de adolescentes es resultado de la reducción del presupuesto de los programas gubernamentales de planeación familiar, de las insuficiencia de la educación sexual en las escuelas y de la erotización de los contenidos de los medios de comunicación.
De acuerdo con datos de la División de Población de la ONU, de 2006 a 2008 la tasa de nacimientos por cada mil adolescentes de entre 15 y 19 años aumentó casi un 10 por ciento, al pasar de 82.3 a 90.3.
La tasa es casi seis veces superior a la de España -de 13.3 nacimientos- y es una de las más altas de América Latina.
El pasado 12 de julio, el secretario general del Consejo Nacional de Población (Conapo), Félix Vélez, proporcionó datos diferentes a los de la ONU. Sostuvo que la tasa de nacimientos de madres adolescentes pasó de 81.4 por cada mil mujeres en 1990 a 69.5 en 2007.
Reconoció, sin embargo, que la cifra sigue siendo “inquietante y está lejos de la meta de 58 fijada en el Plan Nacional de Población 2008-2012″.
“El sector salud reconoce que para avanzar de manera más contundente en esta meta se debe optimizar la coordinación con el sistema educativo a fin de mejorar el componente de salud sexual y reproductiva en los procesos formativos de la niñez y la juventud, así como enfocar esfuerzos en grupos vulnerables como los estratos socioeconómicos bajo y medio bajo, ya que son los que tienen el mayor riesgo de embarazos no planeados”, indicó durante la presentación del primer informe de ejecución del programa.
La tasa de embarazos de adolescentes es uno de los indicadores de cumplimiento del Objetivo del Milenio planteado por Naciones Unidas en materia de mejora de la salud reproductiva de las mujeres.
Marco Antonio Olaya Vargas, director de Planificación Familiar de la Secretaría de Salud, indicó que cada año se registran en México alrededor de 2 millones de nacimientos de mujeres en edad fértil -que comprende de los 15 a los 49 años-, de los cuales 350 mil, el 17.5 por ciento, corresponden a adolescentes.
El funcionario reconoció que esos embarazos están asociados en muchos casos a la falta de acceso a métodos anticonceptivos.
“Todavía hay barreras institucionales en muchos de los casos que dificultan que los jóvenes puedan recibir servicios adecuados a sus características”, reconoció.
Aunque el conocimiento de anticonceptivos entre adolescentes es superior al 90 por ciento, indicó, 9 de cada 10 tienen su primera relación sexual sin protección.
“Hay como un estancamiento entorno de la educación de la salud reproductiva de los adolescentes”, alertó, “no están teniendo acceso a información científica validada en evidencia, que sea confiable para tomar decisiones”.
Olaya Vargas dijo que desde el 2003 hay una campaña mediática sobre planificación familiar dirigida a adolescentes, pero su lanzamiento se ha pospuesto por falta de recursos. (El siglo de Durango)

